LAS MENTIRAS, CONTRADICCIONES E INVENCIONES DEL FALLIDO ASESINO ARREPENTIDO
Alí Agca, el hombre que atentó contra el Papa Juan Pablo II, nació en Yesiltepe, Turquía, el 9 de enero de 1958. De origen humilde, trabajó siendo niño vendiendo agua y carbón en su pueblo natal. De joven participaba en pandillas y se integró a una organización ultranacionalista musulmana ligada a Irán llamada Lobos Grises. Con ella participó en algunos delitos, tales como asaltos y el robo de un taxi. El 1 de febrero de 1979, por encargo de los Lobos Grises asesina al periodista liberal turco y dueño de un diario pro occidental, Abdi Ipekci, crimen por el cual es detenido y encarcelado en la prisión de Kartel Maltepe, en Estambul. Mientras se encuentra en espera de su condena (muerte) escapa de esta prisión el 23 de noviembre de 1979, y huye a Europa viajando por Bulgaria, Alemania, Suiza e Italia con pasaporte falso.
El 24 de abril de 1981 llega a Palma de Mallorca, adonde pasa dos semanas de vacaciones y reflexión acerca de la decisión de cometer o no el asesinato de Juan Pablo II. Finalmente , el 9 de mayo viaja en tren a Roma, y el 13 de mayo dispara con su Browning 9 mm sobre el Papa en su audiencia pública de los miércoles. El 22 de julio de 1981 es condenado a cadena perpetua en una celda con aislamiento en Italia. Agca declara que él es el único responsable del atentado y que lo hizo para eliminar al "responsable de una cruzada religiosa contra el Islam". Al momento de ser detenido, en su bolsillo se encontró una nota en turco que decía : "Yo, Agca, he matado al Papa para que el mundo pueda saber que hay miles de víctimas del imperialismo".
Sin embargo, al año siguiente, 1982, se reabre la investigación tras la publicación en Readers Digest de una nueva línea de investigación propuesta por la periodista norteamericana Claire Sterling, conocida como "la pista búlgara". En ella se plantea la posible responsabilidad de los Servicios secretos comunistas búlgaros, en asociación con la KGB y la Stasi de Alemania Oriental como cerebros del atentado. El propio Agca valida en principio esta teoría en mayo de 1982, y cita a 3 búlgaros como sus contactos: Sergei Antonov, representante en Roma de la aerolínea búlgara Balkan, detenido en Roma en noviembre de 1982; Todor Aivazov, del Departamento económico de la embajada búlgara en Roma, y el comandante Jelio Vasilev, adjunto del Agregado Militar en la misma ciudad. Estos dos últimos no son detenidos al encontrarse en Sofía, Bulgaria, protegidos públicamente por su gobierno.Tras 2 años de investigaciones, los fiscales italianos no consiguen demostrar fehacientemente la participación de la "pista búlgara" en la génesis del atentado, liberando a Antonov en 1986 por falta de pruebas. Este volvería a su patria, donde desarrolló una solitaria existencia, y recientemente, en agosto de 2007, fue hallado muerto por causas naturales en su departamento en Sofía. Mientras tanto, a esta altura de los acontecimientos, Agca señaló que la "pista búlgara" había sido un invento suyo. Esta sería solo el comienzo de una serie de contradicciones, afirmaciones y desmentidos, en los que Agca ha caido persistentemente durante estos años, en lo referente a los eventuales autores intelectuales del atentado y a sus motivaciones.
No ha dejado de invocar, eso sí, durante estos años, razones "místicas" para haber cometido su crimen, involucrando desde el comienzo la decisión de "Dios Santisimo" de cometerlo, asi como ligarlo al 3ª secreto de Fátima, que, curiosamente, ahora sabemos que efectivamente guarda relación con el hecho, una vez que se ha dado a conocer públicamente al mundo (junio 2000). Por ejemplo, en 1996 Agca escribió al Secretario de Estado Casaroli lo siguiente: "Muchos años después he comprendido que he sido un fantasma en manos de algún terrible proyecto misterioso, todo lo cual está escrito en el tercer secreto de Fàtima", secreto cuyo contenido, como vimos, era desconocido en esa época.
Tras caer en el descrédito, la "pista búlgara" retomó notoriedad tras la publicación en 1992 del Archivo Mitrokhin, un dossier de copias de documentos secretos que el ex agente de la KGB Mitrokhin proporcionó a Inglaterra tras ser recibido allí con asilado político. Se trata de la I parte de los mismos documentos cuya segunda edición (2005) reveló detalladamente los vínculos de colaborador a sueldo de la KGB que mantenía Salvador Allende. Una comisión parlamentaria italiana que estuvo estudiando durante 4 años estos documentos referidos a este caso, presidida por el parlamentario Paolo Guzzanti,concluyó en marzo de 2006 que "el juez Brugiere, experto europeo en terrorismo, está seguro de que el GRU (servicio secreto militar soviético) recibió órdenes de eliminar al Papa directamente del politburó y de Brezhnev". Además, una foto del día del atentado en la Plaza de San Pedro en la que se aprecia a Ali Agca junto a Antonov, pese a que éste último declaró que no se conocían y que él no había estado ni siquiera presente en ese lugar ese día, asi como datos que indican que Agca estuvo alojado durante dos meses en 1981 en el lujoso Hotel Vitosha, de Sofia, Bulgaria, reservado a los buròcratas del entonces estado comunista búlgaro, y tradicional bastión de las operaciones encubiertas de la Darzavna Sigurnost, servicio secreto búlgaro controlado por el KGB soviético, han vuelto a reflotar la llamada "pista búlgara", que liga el intento de asesinato de Juan Pablo II con una siniestra trama comunista.
El 27 de diciembre de 1983 Agca se entrevista durante 18 minutos en privado con el Papa en la cárcel de Rebebbia (foto) , tras lo cual el Papa declaró a la prensa: "He hablado con un hermano al que he perdonado y que goza de mi confianza; lo que nos hemos dicho es un secreto entre nosotros".El 13 de junio de 2000 Agca recibe el indulto de su condena en Italia por parte del presidente Carlo Azeglio Ciampi, pero es extraditado a Turquía para purgar sus otras condenas por los crímenes anteriores cometidos en su pais natal. Allí, su condena a pena de muerte , tras una amnistía, había sido reducida a 10 años de prisiòn.
Durante los más de 25 años que ha permanecido en prisión, Ali Agca ha tenido la oportunidad de cambiar de conducta y aún de creencias religiosas: "Participo en el luto de mi pueblo cristiano católico", declaró al morir Juan Pablo II en el 2005. El 12 de enero de 2006, tras 6 años de encarcelamiento en Kartel Maltepe es puesto en libertad, decisión que la Corte Suprema de Turquía revoca ocho días después y en la actualidad se mantiene cumpliendo condena en esta prisión.
El 13 de mayo del presente año, Agca hizo unas declaraciones sorprendentes a través de su abogado, Haci Ali Ozhan, que concedió una entrevista al diario italiano 'La Repubblica': "Quiero ser católico, bautizarme en la plaza San Pedro y proclamar mi nueva fe ante los medios de todo el mundo", reveló el sicario arrepentido, que ha intentado tramitar la cuestión con algunos miembros de la Curia, y asegura que ha "reflexionado mucho". "Mi recorrido interior es largo. Querría acercarme a la religión católica. Yo creo en un Dios único". "En un mundo dominado por el odio y la violencia, se necesita que una institución global como la Iglesia católica predique paz, amor y fraternidad entre los pueblos", afirmó.
En cuanto a su opinión sobre el Papa polaco, le recordó como "el ser humano más respetable y de buen corazón del siglo XXI". "Quiero rendirle homenaje ante su tumba", añadió. Además, Agca aseguró estar dando "pasos" hacia delante para conseguir la ciudadanía portuguesa y poder irse a vivir a este país, donde se encuentra el Santuario de Fátima, que era "tan querido por Woytila". "El Papa Benedicto XVI ha explicado que el atentado que cometí constituía el tercer secreto (de Fátima). Por esta razón he elegido ir a Portugal", detalló. Preguntado sobre quién le mandó asesinar al Papa Woytila, Agca se negó a responder. "No puedo decir nada", señaló. La cuestión sobre quién estuvo detrás del atentado sigue siendo un misterio hoy en día.

